Lección 5 de 5
Tus preguntas y el cierre
“¿Tenés alguna pregunta?” también se evalúa. Y qué hacer después.
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Al final siempre te preguntan si tenés dudas. Responder “no, todo claro” es una oportunidad tirada: es de las pocas partes de la entrevista que podés controlar por completo.
- ¿Cómo sería un día típico en el puesto?
- ¿Qué esperarían de mí en los primeros tres meses?
- ¿Con qué equipo trabajaría y cómo se organizan?
- ¿Cómo sigue el proceso de selección y en qué plazos?
Después de la entrevista, dos cosas. Primero, mandá un mensaje corto de agradecimiento el mismo día o al día siguiente, si tenés el contacto: dos líneas, sin exagerar. Segundo, anotá mientras lo tenés fresco qué te preguntaron y qué respuesta sentiste floja. Ese registro es lo que hace que la próxima entrevista te salga mejor.
- Tengo mis seis situaciones escritas y practicadas.
- Tengo armado el “contame de vos” en menos de dos minutos.
- Miré la empresa y puedo nombrar algo concreto de ellos.
- Tengo dos preguntas para hacer al final.
- Probé la cámara, el micrófono y el link, si es por Meet.
Todo esto se puede leer. Lo que de verdad mueve la aguja es practicarlo con alguien que te devuelva qué se entendió y qué no: eso es un simulacro de entrevista.